
En 2026, España pondrá en marcha un proceso extraordinario de regularización masiva dirigido a personas extranjeras que se encuentren en situación administrativa irregular en el país. Esta medida, de carácter excepcional, tiene como objetivo regularizar la situación legal de miles de personas, facilitar su integración social y laboral y dar respuesta a una realidad migratoria consolidada.
La regularización se articulará mediante la concesión de un permiso de residencia por un año, con importantes ventajas, como la posibilidad de trabajar desde el inicio del procedimiento y la tramitación íntegramente telemática. A continuación, explicamos en detalle los requisitos y condiciones clave del proceso.
El solicitante deberá aportar pasaporte completo, es decir, todas sus páginas, incluidas las que estén en blanco. Este documento sirve para acreditar la identidad y nacionalidad del solicitante, y es un requisito imprescindible para la admisión a trámite de la solicitud.
Será obligatorio presentar certificado de antecedentes penales del país o países de origen, debidamente apostillado o legalizado. Con ello, la Administración verifica que la persona no tiene antecedentes que puedan suponer una amenaza para el orden público o la seguridad.
Uno de los requisitos más relevantes es acreditar:
Haber entrado en España antes del 31 de diciembre (del año que determine la norma).
Que, en el momento de presentar la solicitud —entre el 1 de abril y el 30 de junio—, el solicitante pueda demostrar una permanencia continuada en España superior a cinco meses.
Esta acreditación podrá realizarse mediante empadronamiento, informes sociales, citas médicas, billetes, certificados de ONG u otros medios de prueba admitidos en derecho.
El empadronamiento será un elemento clave para demostrar la residencia efectiva en España. No se exige una antigüedad concreta del padrón, pero sí que refleje una vinculación real con el territorio, reforzando la prueba de permanencia continuada.
Podrán acogerse a esta regularización todas las personas que hayan solicitado asilo antes del 30 de julio de 2025, independientemente del estado de su expediente. Esta medida ofrece una vía alternativa de regularización para quienes llevan tiempo en España y se encuentran en una situación de incertidumbre administrativa.
Uno de los aspectos más novedosos y favorables del proceso es que se podrá trabajar legalmente desde el momento en que la solicitud sea admitida a trámite. Esto supone un cambio significativo respecto a otros procedimientos de extranjería y permite una integración laboral inmediata.
La regularización dará lugar a un permiso de residencia por un año, durante el cual la persona podrá residir y trabajar legalmente en España. Finalizado este periodo, el permiso podrá servir como base para acceder a otras autorizaciones de residencia o trabajo, según la normativa vigente.
El procedimiento tendrá un plazo muy concreto y limitado:
desde abril hasta el 30 de junio de 2026.
Fuera de este periodo no será posible presentar la solicitud, por lo que será fundamental preparar la documentación con antelación.
Todo el proceso se realizará de forma telemática, sin necesidad de acudir presencialmente a oficinas de extranjería. Esto permitirá una mayor agilidad en la gestión, aunque también exigirá contar con asesoramiento adecuado para evitar errores en la presentación de la solicitud.
Esta regularización masiva de 2026 representa una oportunidad única para miles de personas extranjeras que ya forman parte activa de la sociedad española. Cumplir correctamente los requisitos y presentar la solicitud dentro de plazo será clave para obtener el permiso de residencia y trabajo.
Dada la complejidad del procedimiento y la importancia de la documentación, es altamente recomendable contar con asesoramiento legal especializado en extranjería, que garantice una tramitación correcta y aumente las posibilidades de éxito.